Consumo diligente en el Perú

. jueves, 1 de abril de 2010

Por José Carlos Purizaca. En los últimos tiempos en el Perú solo se pretende proteger al consumidor que sea diligente, lo que ciertamente es un tema muy subjetivo, ya que lo que alguien pueda entender como “consumidor diligente” depende de la óptica que se pueda tener al respecto, en algunos casos pueden ser obvios, pero muchos no, lo que trae inseguridad jurídica en los consumidores, por ejemplo una persona que esté interesada en tomar un servicio bancario, aunque revise el contrato detenidamente, es muy difícil que pueda entenderlo en su totalidad, y bien puede darse el caso que su elección no sea adecuadamente informada, no por su desinterés, sino por su falta de expertice en esta materia. Sin embargo, aunque sin quererlo compre gato por conejo, alguién le puede decir que no es diligente o razonable, pues lo decía de alguna forma el contrato que firmó.

Pero, recordemos que el mercado presenta una realidad evidente, una asimetría de poder y de información entre proveedor y consumidor, donde el consumidor podría no leer el contrato, y si lo lee no lo entiende, y si lo entiende no puede hacer nada pues son contratos por adhesión donde una de las partes fija las reglas, al consumidor solo le queda aceptar o no aceptar.

En realidad el hombre diligente o razonable, de donde desciende el consumidor razonable, es una figura del derecho ingles, que mencionan los autores Cooter Robert y Ulen Thomas, lo que me parece no es lo mas preciso para países como el nuestro donde existe un alto grado de analfabetismo, tenemos una economía de mercado imperfecta y atípica, donde el acceso a la información es escaso, los comportamientos de los agentes en muchos casos son ineficientes y los proveedores se encuentran inertes ante la suma flexibilidad que se les presenta por los agentes del mercado.

Por ello considero que acorde con lo que sucede en el mundo sería más justo que se proteja al consumidor promedio, al consumidor de a pie y no desproteger al grueso sector de consumidores en todo el Perú, ello a la vez provocará una mayor eficiencia en los proveedores peruanos y ampliarán sus estándares para una eficiente competitividad mundial.

7 comentaris:

sandra dijo...

Me parecen muy buenos sus aportes, de hecho no hay muchas personas que sean especialistas en el tema, por eso felicito su iniciativa.
Sobre el tema que comenta me quedan algunas inquietudes:

1. ¿La figura del reasonable man es un aporte del derecho ingles o norteamericano?
2. Si la norma actual señala que se protege al consumidor diligente, ¿dicho concepto ha ocasionado que se deje fuera de la protección al grueso de consumidores tal como señala en su comentario? ¿en que se diferencia tal concepto con el de consumidor promedio y que beneficio traería tal cambio?

Maninaju dijo...

Estimada Sandra: El Dr. Purizaca señala que se "pretende proteger al consumidor responsable (dligente)". Es decir, se pretende introducir modificaciones a traves de un proyecto de ley, que se encuentra en el congreso, para proteger al consumidor diligente. Coincido con el Dr. respecto a los abusos que se cometerian de aprobarse las modificaciones.
Marco Ninamango

Jose Purizaca dijo...

Estimado Marco,
Muchas gracias por tus comentarios, incluso existen proyectos de ley que señalan que el consumidor va a tener que ser calificado no solo como diligente o no diligente, sino que alguien va a determinar sus intenciones al determinar su buena o mala fe, lo que es demasiado subjetivo y puede traer mucha incertidumbre jurídica.
Saludos,
Jose Purizaca

Jose Purizaca dijo...

Estimada Sandra, muchas gracias por tus comentarios.
Respecto a lo que preguntas, la figura del reasonable man esta presente en el civil law; siendo que en la actualidad en el Perú se protege únicamente al que alguién pueda considerar como consumidor diligente.
Defender al consumidor promedio, implica que la ley beneficie a mas ciudadanos, que estando en un deficit de información, reflexión y poder requieren de un equilibrio en las relaciones contractuales de consumo; siendo a la vez un impulso en el mejor desarrollo y mayor competitividad del mercado peruano, pues propicia que las empresas peruanas estén preparadas para la protección al consumidor que se da en varios países del mundo, dejando atrás una ficción que en realidad implica una incertidumbre ya que tenemos hoy la discrecionalidad de calificar quien seria consumidor diligente.
Saludos,
Jose Purizaca

Pedro León dijo...

Se necesita crear conciencia en la gente que tiene derechos como consumidor y acabar con la "ley del silencio" de pagar, callar, e irnos masticando nuestro descontento. Con mayor razón cuando se trata no de baja calidad sino de auténticos fraudes. Cuando el pueblo se una en asociaciones y se haga fuerza la Legislación y la Autoridad tendrá que dejar los paños tibios y tomarse estas cosas en serio. Gran Labor de este blog.

AMOR Y FE dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rose B. dijo...

hola muy interesante sus aportes.
Pero considero que se debe aplicar el estándar del consumidor razonable con la finalidad de imponer una responsabilidad a estar informados y ser cuidadosos de los consumos que elegimos.
Me gustaría saber su comentario. Gracias.
Rose B.