Familiarmente responsable

. miércoles, 23 de julio de 2008

Por José Carlos Purizaca. Hace unos días, escuche dentro de una conversación la frase “familiarmente responsable”, lo que me llamó profundamente la atención; y en realidad se refería a un comportamiento de determinado grupo sobre la preocupación por las cuestiones familiares de los sujetos.

Sucedió en mi país, que en una institución de muchos años de trayectoria llegaron nuevas autoridades, quienes con el estribillo de producción y progreso, olvidaron a sus personas colaboradoras, a su personal, aumentando las horas de trabajo, y “permitiéndoles” que como no iban a ver mucho a su familia, podían tener la foto de sus seres queridos en el escritorio.

Esto es aberrante, pues lavaban el cerebro a las personas poniendo al progreso versus ver a sus familiares, incluso los convencen de que es mejor para su familia, pues ganaran más y les podrán comprar más y mejores cosas.

Por ejemplo, si tengo mi institución y vendo buenos productos, o defiendo intereses de un grupo muy vulnerable, no podría decir que mi comportamiento es totalmente responsable si no me preocupo por los intereses familiares de mis personas colaboradoras, preguntas como ¿estoy propiciando un alejamiento familiar?, ¿ha variado el tiempo familiar de mi colega? Seria interesante que se respondan por parte de representantes institucionales.

Otro caso me acuerdo que sucede cuando en las oficinas se ve mal a quien se va más temprano, aunque haya acabado con su trabajo, parece que quedarse en un habitáculo puede parecer más eficiente que quien hace su trabajo mas rápido o desde su hogar.

Y es que la familia como núcleo básico de la sociedad, siento que se vuelve una necesidad indispensable, sobretodo cada vez que vemos mas acciones violentas en distintos lugares, más alejamiento a los valores humanos y más desapego a la dignidad y libertad de la persona. Incluso podemos ahora ver el incremento de acciones muy dañinas como extremado egoísmo, desanimo por nuestra calidad de seres humanos, uso de instituciones nobles para fines particulares o falta de voluntad para participar en las soluciones de la problemática mundial.

Y es que la familia la entiendo como núcleo, y como valor en si misma, fuente los primeros pasos de hombres y mujeres, origen que se debe proteger y fortalecer para el logro de una sociedad que no involucione socialmente sino que evolucione integralmente, tanto económica, como personal y familiarmente.

Una sociedad, pero concretamente una institución, sea empresa, ente estatal, asociación u organización que valore al ser humano como parte de una familia, va a promover la integración de la persona al grupo familiar. Dejando de lado el simple objetivo abstracto, por las metas personales cumplidas, donde esta claro que se puede integrar la mejora en la producción y en el ánimo, de esta persona, de esta familia, y de la sociedad misma.

Es mucho más probable que una sociedad saludable exista donde existan familias muy saludables, bien cimentadas y con valores sociales.

Que tengan una buena semana, y les sugiero que recuerden la idea “familiarmente responsable”.

1 comentaris:

Juan Carlos Llanos dijo...

En el caso de Perú, debemos tener en cuenta que existen muchisimas universidades, algunas buenas y muchas improvisadas y sin visión clara.
Cuando una empresa busca un mínimo de seguridad al contratar va buscar egresados de las universidades TOP de la región. En el caso de egresados jóvenes, es una realidad que debemos aceptar.